Gobierno expuesto por desastre en el Golfo de México según activistas

Activistas ambientales han criticado la respuesta del gobierno mexicano ante el reciente derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, al que califican como insuficiente y opaco. Renata Terrazas, directora ejecutiva de Oceana en México, señaló que la falta de información clara sobre el origen, magnitud y cronología del derrame ha generado desconfianza y limitado la capacidad de reacción ante una crisis que afecta tanto a los ecosistemas marinos como a las comunidades costeras.

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Críticas por falta de transparencia

Según Terrazas, las autoridades federales no han proporcionado datos precisos sobre cuándo comenzó el derrame, cuál es su extensión real ni qué tipo de hidrocarburo fue liberado al mar. Esta ausencia de información, afirmó, impide evaluar adecuadamente los daños ambientales y económicos, y abre espacio para que los responsables actúen con impunidad. “Todo esto genera mucha desconfianza, pero también el caldo perfecto para que las personas, instituciones y empresas responsables puedan actuar con total impunidad”, declaró.

Organizaciones ambientales y colectivos ciudadanos han contrastado los datos oficiales con evidencia satelital y registros independientes. Un informe del Sistema de Detección y Monitoreo de Hidrocarburos Marinos (SIDEMHMA) indica que desde el 8 de febrero se detectaron anomalías en el sur del Golfo de México, lo que sugiere que el derrame comenzó al menos un mes antes de que las autoridades lo reconocieran públicamente. Además, se han identificado más de 70 imágenes satelitales que muestran manchas de hidrocarburos que se expandieron progresivamente.

Discrepancias sobre las causas oficiales

Activistas protestan desastre Golfo México
  • El gobierno atribuyó el derrame a un vertimiento ilegal de un buque en Coatzacoalcos, así como a emanaciones naturales conocidas como chapopoteras.
  • Sin embargo, el SIDEMHMA considera poco probable que las chapopoteras naturales sean la causa principal, debido a la extensión, concentración y forma de las manchas detectadas.
  • Un comunicado conjunto de diversas organizaciones ambientales apunta a un posible fallo en un oleoducto de Pemex de 36 pulgadas de diámetro, localizado frente a la costa de Campeche.
  • El buque especializado *Árbol Grande*, contratado por Pemex Exploración y Producción, estuvo operando en la zona durante ocho días en febrero, justo sobre el ducto OLD AK C, una línea activa que conecta la plataforma AKAL-C con la Terminal Marítima Dos Bocas.

Para el 19 de febrero, las manchas ya cubrían casi 300 kilómetros cuadrados. Para el 21 de marzo, el hidrocarburo había alcanzado al menos 630 kilómetros de litoral, afectando el Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México en 51 sitios reportados, incluyendo playas, manglares y zonas de pesca artesanal.

Puntos Clave
  • Falta de transparencia del gobierno mexicano sobre el origen, magnitud y cronología del derrame en el Golfo de México
  • Activistas señalan que la ausencia de datos precisos genera desconfianza y permite la impunidad de los responsables
  • Evidencia satelital y registros independientes indican que el derrame comenzó al menos un mes antes de su reconocimiento oficial
  • El gobierno atribuye el derrame a vertimientos ilegales y emanaciones naturales, pero sistemas de monitoreo descartan a las chapopoteras como causa principal

Datos oficiales limitados y daños aún sin cuantificar

El gobierno informó que las labores de contención concluyeron a mediados de marzo, indicando que el derrame se extendió por unos 230 kilómetros. Pemex reportó un avance del 85% en las tareas de limpieza. Hasta el 30 de marzo, se habían recolectado 785 toneladas de residuos en playas y 40.6 toneladas en el mar. Se reportaron ocho casos acumulados de fauna afectada.

No obstante, estas cifras contrastan con las estimaciones independientes. La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México advierte que no se conoce el estado de los 125 arrecifes coralinos y rocosos que forman parte del sistema arrecifal, los cuales sustentan a unas 16,000 familias dedicadas a la pesca. Terrazas insistió en que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) debe evaluar el daño ecosistémico antes de descartar afectaciones graves.

Un historial de derrames y responsabilidades pendientes

  • Entre 2008 y 2023, se registraron 132 derrames en el Golfo de México, 123 de ellos clasificados como emergencias ambientales.
  • Pemex Refinación y Pemex Exploración y Producción acumulan 64 incidentes, el 48.5% del total, y son responsables de más del 90% del suelo afectado por derrames en ese periodo.
  • A pesar de su alto impacto, la paraestatal figura como responsable técnico en solo uno de los casos de remediación registrados.

Ante este panorama, la Semarnat anunció la creación de un observatorio permanente para monitorear futuros incidentes. Terrazas consideró que esta medida podría ser útil si el organismo tiene capacidad de incidencia en políticas públicas y promueve la participación ciudadana. Sin embargo, advirtió que no basta con monitorear: es necesario abandonar progresivamente el modelo basado en combustibles fósiles. “Lo que tenemos que hacer es alejarnos de los combustibles fósiles. Este modelo no es sostenible. Daña a las comunidades costeras y a los ecosistemas marinos”, afirmó.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

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