Mundial en la mira por graves violaciones de derechos humanos según Amnistía
Amnistía Internacional ha advertido que los millones de aficionados que asistirán a la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, podrían enfrentarse a graves riesgos para sus derechos humanos. En un informe titulado “La humanidad debe triunfar: Defender los derechos y abordar la represión en la Copa Mundial de la FIFA 2026”, la organización destaca que el evento deportivo más esperado del planeta podría desarrollarse en medio de severas violaciones a la libertad de expresión, reunión pacífica y derechos migratorios, especialmente en territorio estadounidense.

Un escenario de incertidumbre en Estados Unidos
Según el informe, Estados Unidos, que albergará tres cuartas partes de los partidos del Mundial, atraviesa una “emergencia de derechos humanos” marcada por políticas migratorias cada vez más restrictivas, detenciones masivas y el fortalecimiento de agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Amnistía Internacional señala que estas acciones han socavado el debido proceso y puesto en peligro la seguridad de cientos de miles de personas migrantes y refugiadas.
Steve Cockburn, director de Justicia Económica y Social de Amnistía Internacional, afirmó que el torneo ya no puede considerarse de “riesgo medio”, como lo calificó inicialmente la FIFA. “Es preciso emprender acciones urgentes para asegurar que la realidad de esta Copa Mundial coincida con su promesa original”, advirtió. La organización subraya que el uso creciente de perfiles raciales por parte de las fuerzas del orden en ciudades anfitrionas como Dallas, Houston y Miami —a menudo coordinadas con el ICE— está erosionando la confianza entre las comunidades y las autoridades, lo que no solo afecta a los residentes, sino también a los visitantes que acudan al país por el evento.
El informe recuerda que en junio del año pasado, el gobierno estadounidense desplegó cerca de 4,000 miembros de la Guardia Nacional en Los Ángeles para contener protestas contra las redadas migratorias. Además, datos oficiales analizados por The New York Times revelan que en 2025, Estados Unidos deportó a más de 500,000 personas: 230,000 detenidas dentro del país y 270,000 en las fronteras. Muchas de estas expulsiones se realizaron en violación del principio de no devolución (non-refoulement), incluyendo envíos forzados a terceros países donde las personas enfrentan detenciones arbitrarias y prolongadas.
Amnistía Internacional también denuncia que agentes federales han llevado a cabo detenciones “violentas y arbitrarias” contra comunidades hispanas, afroestadounidenses y asiáticas, incluso en escuelas, viviendas y lugares de trabajo. En varios casos, menores de edad han sido detenidos sin orden judicial. Estas prácticas, advierte la organización, representan una amenaza directa para aficionados, jugadores, periodistas y trabajadores que asistan o participen en el Mundial.
Preocupaciones en México y Canadá

El informe también señala riesgos significativos en México y Canadá. En México, las autoridades anunciaron el despliegue de aproximadamente 100,000 agentes de seguridad, incluyendo militares, para garantizar el orden durante el torneo. Sin embargo, Amnistía Internacional advierte que esta medida incrementa el riesgo para quienes ejerzan su derecho a protestar. Un movimiento de madres buscadoras planea manifestaciones pacíficas cerca del Estadio Banorte (antes Estadio Azteca) en la Ciudad de México para exigir justicia por las 133,500 personas desaparecidas en el país. Se espera que otras movilizaciones surjan en torno a temas como el acceso a la tierra, el agua, la vivienda y la crítica a procesos de gentrificación impulsados por la infraestructura del Mundial.
En Canadá, el informe destaca el impacto social de grandes eventos deportivos previos, como los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010 en Vancouver, que generaron desplazamientos y aumento de la precariedad habitacional. Recientemente, autoridades de Toronto cerraron un albergue para personas sin hogar porque el espacio fue reservado para uso de la FIFA, lo que ha generado críticas sobre la priorización de intereses institucionales sobre las necesidades humanitarias.
Acciones urgentes pendientes
- Solo cuatro de las 16 ciudades anfitrionas han publicado planes relacionados con la protección de derechos humanos.
- Ninguna de estas estrategias incluye salvaguardas frente a abusos vinculados con la política migratoria.
- La FIFA, los gobiernos nacionales y las ciudades anfitrionas deben establecer mecanismos efectivos para proteger la libertad de expresión y reunión pacífica.
- Se recomienda evitar el uso de fuerzas militares en tareas de seguridad civil.
- Es fundamental poner fin a las detenciones masivas, redadas indiscriminadas y el perfilamiento racial.
- Las autoridades locales deben garantizar que las sedes y eventos del Mundial no sean utilizados para operativos migratorios.
“Mientras la FIFA genera ingentes ingresos con la Copa Mundial de 2026, no se puede hacer pagar el precio a la afición, las comunidades, los jugadores, los periodistas y las personas trabajadoras. Son ellas —no los gobiernos, los patrocinadores o la FIFA— a quienes pertenece el fútbol, y sus derechos deben ocupar un lugar central en el torneo”, concluyó Cockburn. La organización insiste en que aún hay tiempo para evitar que el Mundial se convierta en un escenario de represión y una plataforma para prácticas autoritarias, siempre que las instituciones responsables asuman sus obligaciones bajo el derecho internacional.
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