1 de cada 5 mujeres en Colombia es espiada así

El uso del stalkerware en Colombia ha emergido como una grave forma de violencia digital, especialmente contra las mujeres. De acuerdo con un estudio reciente de Kaspersky, una de cada cinco mujeres en el país ha descubierto aplicaciones de monitoreo instaladas en su teléfono móvil sin su conocimiento ni consentimiento. Estas herramientas, conocidas como stalkerware, permiten el espionaje constante de mensajes, llamadas, ubicación en tiempo real, actividad en redes sociales e incluso el acceso remoto a cámaras y micrófonos del dispositivo. Lo más preocupante es que este tipo de vigilancia digital no se limita al entorno virtual, sino que muchas veces se traduce en acoso y control en la vida real.

Índice

La tecnología como arma de control en relaciones abusivas

En un contexto donde el 40 % de la población femenina en Colombia ha sufrido algún tipo de violencia doméstica, el stalkerware se ha convertido en un mecanismo de control psicológico, emocional y financiero. María Isabel Manjarrez, investigadora de ciberseguridad para América Latina en el Equipo Global de Investigación y Análisis de Kaspersky, destaca que este software malicioso no solo invade la privacidad, sino que intensifica el miedo y la ansiedad en las víctimas, al generar una sensación constante de vigilancia.

El acceso a información personal sensible permite a los agresores anticipar movimientos, aparecer en lugares donde la víctima pasa tiempo, o incluso usar datos íntimos para chantajear o manipular. “Cuando la vida digital se entrelaza con la física, el acoso puede trasladarse directamente al mundo real”, explica Manjarrez. Esta convergencia hace que el stalkerware no sea solo una amenaza tecnológica, sino un instrumento de violencia de género con consecuencias profundas en la autonomía personal.

Puntos Clave
  • Una de cada cinco mujeres en Colombia ha sido víctima de stalkerware sin su conocimiento
  • El stalkerware permite el espionaje de mensajes, llamadas, ubicación, redes sociales y acceso a cámaras y micrófonos
  • Esta herramienta se utiliza como mecanismo de control en relaciones abusivas, intensificando el miedo y la ansiedad
  • El uso del stalkerware transforma la violencia digital en acoso real, afectando la autonomía y seguridad de las mujeres

Señales de alerta del stalkerware

Mujer colombiana siendo espiada por su pareja
  • Consumo inusual de batería o datos móviles.
  • El dispositivo se calienta sin motivo aparente.
  • El teléfono funciona más lento de lo normal.
  • Reinicios inesperados o comportamientos extraños del sistema.
  • Terceros hacen referencia a conversaciones o actividades que solo ocurrieron en el dispositivo.
  • Apariciones “casuales” de personas en lugares frecuentados por la víctima.

Según los expertos, muchas veces la instalación del stalkerware se realiza mediante acceso físico al dispositivo, como cuando alguien deja el celular desatendido o recibe un equipo nuevo como regalo. También pueden utilizarse técnicas de ingeniería social, como enlaces falsos enviados por WhatsApp u otros canales de mensajería.

¿Qué hacer ante una posible infección?

Ante la sospecha de que un dispositivo esté infectado, es fundamental actuar con rapidez y cautela. Kaspersky recomienda:

  • Realizar un escaneo completo del dispositivo con software de seguridad confiable.
  • Restablecer el equipo a su configuración de fábrica, siempre que sea posible, tras hacer una copia de seguridad segura.
  • Cambiar todas las contraseñas de cuentas vinculadas, especialmente correos, redes sociales y servicios financieros.
  • Activar la autenticación en dos pasos en todas las cuentas personales.
  • Evitar compartir el dispositivo con personas de confianza cuestionable.

Además, es crucial que las personas afectadas busquen apoyo tanto técnico como emocional. La ciberseguridad no es solo un tema de tecnología, sino de derechos humanos y dignidad personal.

Manjarrez insiste en que la tecnología debe ser una herramienta de empoderamiento, no de opresión. “La tecnología debe proteger nuestra autonomía, no convertirse en un mecanismo de control sobre nuestra vida privada”, afirma. A su juicio, es urgente que las autoridades colombianas actualicen la legislación para reconocer y sancionar la violencia digital como una forma grave de abuso, y que se fortalezcan las políticas públicas en ciberseguridad con enfoque de género.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

Vota post
Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir