¿Qué es la sabiduría? Y, ¿se puede enseñar a ser sabio? Un grupo de investigadores lo está intentando

Emily Swanson, estudiante de doctorado en sociología, estaba bajo una presión inusual mientras se preparaba para su examen de grado. Convencida de que el proceso sería abrumador, vio su perspectiva transformarse tras aceptar una posición como asistente de docencia bajo la tutela de Monika Ardelt, destacada investigadora en el estudio científico de la sabiduría.

Ardelt, profesora en la Universidad de Florida, imparte el curso titulado “La búsqueda de la sabiduría y la prosperidad humana”. En él, los estudiantes deben vivir durante una semana siguiendo tradiciones vinculadas a la sabiduría—como el budismo, el cristianismo y el estoicismo griego—y reflexionar sobre sus experiencias. Swanson aplicó esas enseñanzas, aprendiendo a observar sus pensamientos y emociones con distancia y sin juicio, lo que le permitió replantearse su examen de doctorado bajo una luz menos amenazante y más orientada al crecimiento.

El estudio de la sabiduría y sus implicaciones

El interés por la sabiduría como objeto de investigación científica se remonta a la Antigüedad, pero sólo en los últimos cuatro décadas los científicos han adoptado métodos empíricos para estudiarla. El psicólogo Paul Baltes, del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano de Berlín, fundó este campo en los años ochenta. Sus experimentos pedían a personas de distintas edades que reflexionaran en voz alta sobre dilemas hipotéticos, como aconsejar a un amigo suicida o orientar a una adolescente que desea casarse de inmediato.

Baltes y su equipo evaluaron las respuestas mediante una escala de 0 a 7, basada en cinco criterios ahora conocidos como el “Paradigma de la Sabiduría de Berlín”:

  • Comprensión de los contextos amplios del dilema.
  • Identificación de múltiples opciones posibles.
  • Formulación de preguntas que ayuden a los personajes ficticios a explorar las consecuencias de sus decisiones.
  • Enfoque en la reflexión más que en la imposición de soluciones.
  • Consideración de perspectivas diversas.

Los participantes con puntuaciones más altas mostraron una mayor capacidad para reconocer la complejidad de los problemas y para generar preguntas que fomentaran el entendimiento, en lugar de dictar respuestas. Howard Nusbaum, psicólogo cognitivo de la Universidad de Chicago y director del Centro de Sabiduría Práctica, destaca que Baltes “creó la primera prueba relativamente objetiva de sabiduría”.

Baltes también subrayó que la sabiduría no es sinónimo de inteligencia y que el envejecimiento por sí solo no garantiza un aumento de la sabiduría. Un estudio de 1990 que comparó a jóvenes, adultos de mediana edad y adultos mayores encontró que la capacidad para responder de forma sabia era comparable en todos los grupos de edad.

Judith Glück, psicóloga del desarrollo de la Universidad de Klagenfurt (Austria), colaboró con Baltes y ha señalado limitaciones en el enfoque de escenarios hipotéticos: “Una persona puede actuar con más sabiduría en una situación imaginaria que en la vida real”. Para superar esta limitación, Glück diseñó un método que invita a los participantes a describir una experiencia difícil vivida y a reflexionar sobre lo aprendido. En una investigación conjunta con Nic Weststrate (Universidad de Illinois en Chicago) en 2017, descubrieron que el “procesamiento exploratorio” – reflexionar con el objetivo de comprenderse a sí mismo – se asoció con mayores puntuaciones de sabiduría, a diferencia del “procesamiento redentor”, que tiende a generar mayor felicidad pero no necesariamente mayor sabiduría.

Puntos Clave
  • Emily Swanson, estudiante de doctorado, aplicó el curso de Monika Ardelt sobre sabiduría y, al observar sus pensamientos y emociones sin juicio, redujo la ansiedad ante su examen de grado
  • El curso “La búsqueda de la sabiduría y la prosperidad humana” exige a los estudiantes vivir una semana siguiendo tradiciones como el budismo, el cristianismo y el estoicismo y reflexionar sobre la experiencia
  • La investigación científica de la sabiduría

Ardelt, por su parte, emplea cuestionarios de auto‑evaluación que incluyen afirmaciones como “Me siento cómodo con todo tipo de personas” o “Cuando reflexiono sobre el pasado, no puedo evitar sentir resentimiento”. Este método tiene la desventaja de que la modestia propia puede llevar a subestimar la sabiduría, mientras que la falta de autoconciencia puede inflar las puntuaciones.

Igor Grossmann, científico social de la Universidad de Waterloo (Canadá), propone una definición que enfatiza procesos mentales: la sabiduría implica mayor conciencia y capacidad reguladora de pensamientos, metas y emociones en situaciones sociales complejas. Su “Situated Wise Reasoning Scale” evalúa cuatro dimensiones: humildad intelectual, reconocimiento de la incertidumbre, consideración de múltiples puntos de vista y búsqueda de compromisos.

Ardelt critica que tanto Baltes como Grossmann omiten las habilidades emocionales, especialmente la compasión, en sus definiciones. Su propia “Escala de Sabiduría Tridimensional” incorpora indicadores de compasión, afectividad y reflexión, y es una de las medidas más utilizadas en la actualidad.

Según Glück, la sabiduría surge frecuentemente de experiencias intensas o dilemas—rupturas sentimentales, enfermedades, mudanzas, la llegada de un hijo—pero también puede cultivarse deliberadamente. Identifica cinco requisitos previos para extraer sabiduría de cualquier vivencia: gestión de la incertidumbre, apertura al cambio y a nuevas perspectivas, reflexión sobre la propia experiencia, regulación emocional y práctica de la empatía.

Para entrenar estas habilidades, Glück está probando videojuegos basados en narrativas morales similares a “The Last of Us”, que sumergen al jugador en decisiones éticas y emocionales. Su hipótesis es que la exposición a experiencias ficticias puede servir como atajo para desarrollar sabiduría sin necesidad de pasar por situaciones dolorosas en la vida real.

Grossmann, en contraste, utiliza la técnica de distanciamiento narrativo: pedir a los participantes que describan sus dificultades en tercera persona o que imaginen vivir en un país lejano. Quienes aplican este recurso obtienen puntuaciones ligeramente superiores en la escala de razonamiento sabio, y la práctica sostenida del distanciamiento podría generar efectos acumulativos en la capacidad de resolver conflictos interpersonales.

El propio curso de Ardelt en la Universidad de Florida ha mostrado resultados empíricos. En un estudio de 2020, 165 estudiantes que cursaron asignaturas orientadas a la práctica de la sabiduría fueron comparados con 153 estudiantes de cursos académicos tradicionales. Tras aplicar la Escala de Sabiduría Tridimensional al inicio y al final del semestre, los estudiantes de las clases prácticas aumentaron su puntuación global en un 2,5 % (con un 3,6 % de mejora en la dimensión reflexiva), mientras que los de los cursos teóricos experimentaron una ligera disminución.

Los expertos coinciden en que hay múltiples vías para fomentar la sabiduría: meditación, contacto con la naturaleza, trabajo voluntario, y la adopción de modos de pensamiento estoicos. Lo esencial es trascender la preocupación egoísta y promover la autoconciencia, la apertura a perspectivas divergentes, la regulación emocional y la humildad.

Aunque nadie puede ser sabio todo el tiempo, Howard Nusbaum recuerda que la mente es vulnerable al estrés, al cansancio y a la frustración, lo que puede entorpecer decisiones sabias. Sin embargo, con práctica constante es posible ampliar la frecuencia de momentos en los que tomamos decisiones reflexivas, beneficiándonos a nosotros mismos y a la comunidad que nos rodea.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

Vota post
Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir