Reseña iPad Air M4: la apuesta más seria de Apple para sustituir tu laptop
El iPad Air siempre ha tenido que situarse en una posición intermedia: no puede competir directamente con el iPad Pro ni con la MacBook Air, pero tampoco puede ser demasiado económico para no restarle valor al iPad básico. La reciente aparición de la MacBook Neo, que llegó al mercado al mismo precio que el iPad Air, ha intensificado la competencia y plantea la pregunta de cuál es hoy el lugar del iPad Air en el ecosistema de Apple.

El modelo 2026 del iPad Air representa la última actualización de la línea iPad, incorporando el chip M4. Esta estrategia sigue la política de Apple de mantener el iPad una generación detrás de las MacBook y del iPad Pro. La novedad no es revolucionaria, pero sí consolida al iPad Air como una tableta muy cómoda y eficaz para el día a día.
¿Por qué elegir el iPad Air M4?
En muchos aspectos el iPad Air se perfila como la versión “definitiva” para la mayoría de los usuarios. El iPad Pro, con su chip M5, pantalla OLED con HDR y puertos USB‑C de mayor potencia, está orientado a profesionales que requieren rendimiento extremo, como la edición de vídeo 4K o la gestión de múltiples transmisiones en directo. Para la mayoría, esas capacidades resultan excesivas; el brillo OLED del iPad Pro es impresionante, pero rara vez es un factor decisivo.
El iPad Air M4, por su parte, ofrece un rendimiento más que suficiente para navegar por internet, realizar videollamadas por FaceTime, jugar en Apple Arcade o dibujar en Illustrator. El procesador M4 resulta incluso “excesivo” para esas tareas, lo que garantiza una experiencia fluida sin cuellos de botella.
Los 12 GB de memoria unificada (frente a los 8 GB de la generación anterior) aseguran que la tablet mantenga su velocidad durante varios años, incluso si se usa como dispositivo principal en la escuela o en el trabajo. Las mejoras en iPadOS 18, como la gestión de ventanas y el cursor, hacen que la experiencia se sienta más cercana a la de una Mac.
En el apartado gráfico, la GPU del M4 supera claramente a la del M3. En pruebas con el juego Oceanhorn 3, uno de los títulos de Apple Arcade más exigentes, la tablet mantiene una tasa de frames estable en el modo “Equilibrio” (60 % de escala de renderizado). Al subir la escala al 80 %, la velocidad disminuye perceptiblemente, lo que muestra los límites del rendimiento. Comparativamente, la MacBook Air de 13 pulgadas con chip M4 supera al iPad Air en benchmarks como 3DMark Steel Series Light en aproximadamente un 13 %.
Más allá de los juegos, la GPU del M4 acelera tareas como la renderización de video, el modelado 3D y el procesamiento de IA en el propio dispositivo. Si vienes de un iPad Air M1 o M2, notarás una diferencia notable, aunque la mayoría de los usuarios no aprovecha esas capacidades avanzadas en una tableta de uso cotidiano.
En cuanto a accesorios, el iPad Air M4 se complementa muy bien con el Magic Keyboard y el Apple Pencil Pro. El Pencil Pro incorpora retroalimentación háptica, funciones de “roll” y “press”, y la integración con Find My, lo que resulta útil para artistas y profesionales creativos. En una prueba con Procreate, el lápiz ofreció una sensación similar a la de escribir sobre papel, gracias a un protector de pantalla texturizado.
El Magic Keyboard, disponible para el modelo de 13 pulgadas, brinda una experiencia de escritura comparable a la de una MacBook, con teclas de mayor tamaño y un recorrido cómodo. El único inconveniente observado es el diminuto reposamanos, que puede resultar incómodo para quienes apoyan las palmas sobre el teclado.
Aunque el iPad Air y la MacBook son productos diferentes, sus precios y características los colocan en una zona de solapamiento. El iPad Air de 13 pulgadas con Magic Keyboard tiene un precio de 799 USD, superior al de la MacBook Air M5 de 13 pulgadas, y ofrece menos capacidad de almacenamiento y memoria. No obstante, su pantalla de 2 732 × 2 048 píxeles (densidad de píxeles muy alta) supera a la de la MacBook Air en nitidez, aunque carece de la frecuencia de actualización de 120 Hz presente en el iPad Pro.
La pantalla táctil y la posibilidad de usar el iPad Air como una tableta desmontable constituyen su mayor ventaja frente a una laptop, especialmente para viajes o uso en el sofá. Sin embargo, la MacBook sigue liderando en puertos USB‑C más rápidos, conector de auriculares y un trackpad superior. Además, el botón de encendido en el lateral del iPad resulta menos accesible que el integrado en el teclado de una MacBook.
En resumen, si buscas una tablet potente que pueda sustituir a una laptop para tareas cotidianas, el iPad Air M4 es una opción sólida. Para usuarios que solo necesitan un dispositivo ocasionalmente, la versión 2025 con chip M3 sigue siendo viable, ya que la diferencia de rendimiento no es significativa para la mayoría de los usos habituales.
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