Señal misteriosa parpadea cada 36 minutos desde el espacio y nadie sabe qué es
Un equipo internacional de astrónomos ha detectado una señal de radio inusual proveniente del espacio profundo, caracterizada por pulsos que se repiten aproximadamente cada 36 minutos. Bautizada como ASKAP J142431.2-612611 (abreviada como ASKAP J1424), esta emisión pertenece a una clase poco común de fenómenos astrofísicos conocidos como transitorios de período largo (LPT, por sus siglas en inglés). Lo que más desconcierta a la comunidad científica es que, tras ocho días de actividad continua, no se ha podido identificar con certeza el objeto que la generó.

Un pulso prolongado y altamente polarizado
La señal fue captada por el radiotelescopio ASKAP, ubicado en Australia, durante el desarrollo del proyecto Mapa Evolutivo del Universo (EMU), cuyo objetivo principal es catalogar millones de fuentes de radio en el cosmos. A diferencia de los pulsares típicos —estrellas de neutrones que emiten ráfagas de radio en fracciones de segundo—, ASKAP J1424 emitió pulsos con una duración de 2.147,27 segundos (cerca de 36 minutos), manteniéndose activa durante ocho días consecutivos.
Uno de los aspectos más sorprendentes es su alto grado de polarización: cercano al 100 %. Esto indica que la onda de radio está altamente organizada, un rasgo poco común incluso entre fuentes compactas como magnetares o enanas blancas. Además, el origen de la señal no coincide con ninguna fuente óptica, infrarroja o ultravioleta detectable, lo que ha dejado a los investigadores sin puntos de referencia claros para identificar su naturaleza.
Hipótesis y misterios por resolver

- Una de las teorías más sólidas sugiere que la señal podría provenir de un sistema binario compuesto por una enana blanca altamente magnética y un cuerpo secundario, posiblemente un planeta gaseoso tipo Júpiter.
- Otra posibilidad es que se trate de una estrella de neutrones con características extremas, aunque ningún modelo actual explica completamente el comportamiento observado.
- Los expertos también consideran que podría tratarse de un evento transitorio único, tal vez originado por una liberación repentina de plasma o una reconfiguración del campo magnético en un objeto denso.
Los transitorios de período largo son extremadamente difíciles de detectar debido a su baja intensidad, largos ciclos de repetición y la interferencia del ruido cósmico de fondo. Desde que se acuñó el término en la literatura científica, apenas se han identificado una docena de casos similares, con una tasa promedio de dos descubrimientos por año. El hallazgo de ASKAP J1424 no solo amplía esta lista, sino que desafía los modelos actuales de astrofísica estelar.
El equipo continúa monitoreando la región del cielo donde se originó la señal para determinar si reaparecerá. Mientras tanto, el misterio de ASKAP J1424 permanece abierto, ofreciendo una nueva pista sobre la diversidad de fenómenos que aún quedan por comprender en el universo profundo.
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