El polvo de estrellas está en todos lados: encuentran restos de supernovas atrapados en la Antártida

Un nuevo estudio publicado en Physical Review Letters ha confirmado la presencia de hierro‑60 (60Fe), un isótopo extremadamente raro en la Tierra, en muestras de hielo antártico con edades comprendidas entre 40 000 y 80 000 años. El 60Fe se forma exclusivamente en explosiones de supernovas, lo que indica que el material estelar producido por nuestra propia galaxia llegó a la superficie del planeta hace decenas de miles de años.

El equipo de investigadores, liderado por Dominik Koll, extrajo apenas unos miligramos de polvo atrapado en el hielo y midió el 60Fe con una precisión sin precedentes. Para descartar cualquier contaminación terrestre, compararon esas mediciones con otros isótopos como berilio‑10 (10Be) y aluminio‑26 (26Al). La señal, aunque débil, resultó inequívoca: el hierro‑60 proviene de la nube de gas y polvo interestelar que el Sistema Solar atravesó al final de la última glaciación.

Puntos Clave
  • Se detectó hierro‑60 (60Fe), un isótopo raro producido solo en supernovas, en muestras de hielo antártico de entre 40 000 y 80 000 años de antigüedad
  • El estudio, liderado por Dominik Koll, utilizó mediciones de alta precisión y comparó 60Fe con otros isótopos como 10Be y 26Al para descartar contaminación terrestre
  • Los resultados indican que el material estelar llegó a la Tierra a través de polvo interestelar atrapado en la Nube Interestelar Local (LIC), no por

¿Cómo llegó el hierro‑60 a la Tierra?

Los científicos plantean dos escenarios principales. En el primero, los restos de una supernova viajan durante millones de años por el espacio y finalmente impactan la Tierra. En el segundo, el polvo enriquecido se acumula en regiones del medio interestelar; cuando un sistema planetario atraviesa una de esas nubes, sus planetas incorporan parte del material estelar. Los resultados obtenidos en la Antártida respaldan este último modelo, sugiriendo que el Sistema Solar ya se encontraba inmerso en la Nube Interestelar Local (LIC) cuando se formaron esas capas de hielo.

La LIC es una zona difusa y de muy baja densidad, descrita por la Agencia Espacial Europea (ESA) como “casi vacía”. Forma parte de la estructura mayor conocida como la Burbuja Local y se desplaza con una velocidad y dirección bien definidas. Aunque su densidad es tan reducida que, desde la superficie terrestre, se percibe como un vacío, la nube contiene trazas de elementos forjados en antiguas supernovas, como el 60Fe recién detectado.

Este hallazgo constituye la primera evidencia directa de que las nubes de gas y polvo que rodean al Sistema Solar están vinculadas a explosiones estelares pasadas. Además, abre una nueva vía para investigar el origen y la composición de estas nubes mediante el registro que quedan impresas en los hielos polares.

El descubrimiento refuerza la idea de que el “polvo de estrellas” no es una metáfora poética, sino una realidad que, aunque sutil, forma parte integral del entorno galáctico que el Sistema Solar atraviesa en su viaje por la Vía Láctea.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

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