La guía WIRED para gastar menos dinero
La guerra en Irán ha encarecido la gasolina, mientras que la escasez de chips ha disparado los precios de los productos electrónicos. Además, los aranceles implementados durante la administración de Trump han elevado el costo de una amplia gama de productos importados. En medio de este panorama, tu bolsillo probablemente esté sintiendo el impacto.

Vivimos tiempos turbulentos, y el constante bombardeo mediático de pesimismo solo aumenta la ansiedad. Resulta complicado saber cuándo mejorarán las cosas, lo que puede atrapar a cualquiera en una espiral de preocupación financiera. Lo primero que debemos recordar, según la experta en finanzas Tiffany Aliche, conocida como “The Budgetnista”, es que la economía funciona en ciclos.
Claves para ahorrar en tiempos de incertidumbre
Aliche, educadora financiera y autora del bestseller del The New York Times “Get Good with Money”, señala que, aunque vivamos el peor momento, siempre hay acciones que podemos tomar. Recomienda reducir el “doomscrolling”, es decir, evitar el consumo compulsivo de noticias negativas, y limitar el uso de aplicaciones que alimenten esa ansiedad, como Instagram, que ella prefiere consultar solo desde su laptop.
El primer paso para conservar dinero es revisar minuciosamente los gastos de la tarjeta de crédito y detectar a dónde se dirige cada peso. Pregúntate si existe margen de maniobra y si puedes recortar suscripciones o gastos superfluos. Aliche denomina a este método el “presupuesto de los fideos ramen”.
Una vez ajustados los gastos cotidianos, es momento de contemplar cambios más estructurales, como mudarse con familiares o buscar un compañero de piso. “Elabora un plan para el peor escenario”, aconseja, “aunque no lo pongas en práctica de inmediato, saber qué harías cuando la situación se vuelva crítica te dará tranquilidad”.
Sean Pyles, productor y presentador del podcast “Smart Money” y planificador financiero certificado, coincide con Aliche: comienza analizando tus gastos recientes y verifica si están alineados con tus valores y objetivos. Pregúntate si realmente necesitas usar Uber para cada desplazamiento. Además, recomienda mantener la calma y evitar decisiones precipitadas, sobre todo cuando los mercados son volátiles; enfócate en tu horizonte temporal y trata las fluctuaciones como ruido de fondo.
Crear un fondo de emergencia es esencial. La sugerencia es ahorrar, al menos, el equivalente a seis meses de gastos básicos (alquiler o hipoteca, servicios, alimentación). Tanto Aliche como Pyles aconsejan automatizar estas ahorros: programa que, con cada nómina, se deposite una cantidad fija en una cuenta de ahorro de alto rendimiento. Incluso puedes solicitar a tu empleador que divida tu salario entre una cuenta corriente y una de ahorros.
Consejos de los colaboradores de WIRED

- Maximiza los puntos de tu tarjeta de crédito: Usa tarjetas con buenas recompensas en gastos cotidianos como comida fuera de casa o viajes. Cuando los precios de los combustibles aéreos suben, canjear los puntos acumulados puede compensar el costo de los vuelos.
- Ahorro energético: Un termostato inteligente, como Nest, permite regular la temperatura desde el móvil y reducir el consumo cuando no estás en casa, sin llegar a congelar las tuberías.
- Ropa y accesorios para bebés: Compra de segunda mano en tiendas de consignación, Facebook Marketplace, Buy Nothing o Poshmark. Los intercambios y bibliotecas de libros infantiles también ayudan a reducir gastos.
- Viajes sin pagar equipaje adicional: Mochilas versátiles como la Duffle Pack de Filson pueden usarse como bolso de mano, evitando cargos de equipaje en aerolíneas low‑cost.
- Compra de segunda mano: Aprovecha Facebook Marketplace y otras plataformas para adquirir muebles, electrodomésticos y equipos fotográficos a precios reducidos. Precaución con estafas y siempre realiza los encuentros en lugares públicos.
- Productos reacondicionados: Apple y otras marcas venden dispositivos como MacBooks e iPhones reacondicionados con garantía, ofreciendo descuentos significativos respecto a los modelos nuevos.
- Congelación de alimentos: Compra en oferta y congela carnes, mantequilla, sobras y pan. Utiliza bandejas de envasado al vacío para mantener la calidad y reducir el índice glucémico del pan.
- Desplazamientos alternativos: Sustituye viajes en coche por bicicleta, e‑bike, scooter, transporte público o coche compartido siempre que sea posible. Esto reduce el gasto en gasolina y te permite disfrutar más del entorno.
- Lectura gratuita: Usa la app Libby, vinculada a la biblioteca local, para acceder sin costo a ebooks, audiolibros y revistas.
- Planificación financiera con YNAB: La aplicación You Need a Budget permite asignar cada ingreso a categorías específicas, facilitando el control de gastos y la redistribución de fondos.
- Boletos de última hora: Llama a los teatros locales para conocer su política de entradas de último momento; a menudo ofrecen precios muy por debajo del valor original.
- Moda de segunda mano: Tiendas vintage y outlets pueden proporcionar prendas de calidad a precios bajos, siempre que se realice una buena limpieza antes de usarlas.
Con estas estrategias, tanto a nivel individual como colectivo, es posible mitigar el impacto de la inflación y los costos crecientes, manteniendo la estabilidad financiera mientras la economía atraviesa su ciclo natural.
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