La transición hacia la gestión autónoma: IA y el paradigma de la productividad en América Latina

La adopción de la Inteligencia Artificial (IA) en el entorno empresarial de América Latina ha dejado atrás la mera fase de consulta para adentrarse en la ejecución autónoma de procesos complejos. Los sistemas agénticos, capaces de operar sin intervención humana directa, se presentan como una solución para problemas estructurales como la alta rotación de personal y la fragmentación operativa en los departamentos de tecnología.

En sectores de alta movilidad, como la gastronomía y el comercio minorista, la gestión del talento se ha convertido en un factor determinante para la rentabilidad. Según la consultora WiFiTalents, el 58 % de las organizaciones de comida rápida a nivel global ya emplean IA para la programación de turnos. En la región, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que estos sectores son los que presentan mayor rotación laboral, lo que impulsa la implementación de tecnologías que protejan los márgenes operativos.

Federico dos Reis, CEO de INFORM Software para Latinoamérica, explica que una dotación desajustada frente a la demanda genera pérdidas tanto por falta de personal en horas pico como por sobrecostos operativos. La planificación dinámica basada en IA permite combinar variables como el historial de ventas y la disponibilidad individual de los empleados, superando la ineficiencia de las planillas manuales y respondiendo a la preferencia de la generación Z por la flexibilidad tecnológica.

“No es solo automatizar la generación de turnos con reglas estáticas. Se trata de una planificación que se adapta mes a mes según factores internos y externos”, puntualiza dos Reis.

Riesgos de identidades no humanas

El despliegue masivo de la automatización también genera nuevos desafíos en ciberseguridad. Las corporaciones latinoamericanas están viendo un crecimiento acelerado de identidades no humanas—bots, cuentas de servicio y agentes automatizados—que, según la firma One Identity, superan a la fuerza laboral humana en una proporción de 50 a 1.

Puntos Clave
  • La IA en América Latina ha evolucionado de una fase consultiva a la ejecución autónoma de procesos complejos mediante sistemas agénticos que operan sin intervención humana directa, abordando problemas estructurales como la alta rotación y

Estas identidades acumulan permisos en los sistemas corporativos sin seguir los protocolos de ingreso y retiro aplicables a los usuarios tradicionales. Alan Rford, estratega global de One Identity, advierte: “Las identidades no humanas se crean a gran velocidad para responder a las necesidades del negocio, pero no se gestionan con el mismo nivel de control que los usuarios tradicionales”.

Para mitigar estas vulnerabilidades, el sector de ciberseguridad propone un modelo estricto de responsabilidad: “Si una identidad tiene acceso a sistemas críticos, debe existir una persona responsable de ella. Sin esa cadena de custodia, no se puede garantizar control, auditoría ni confianza”, concluye Rford.

En el ámbito del soporte técnico, Kaseya lanzó en mayo de 2026 una plataforma impulsada por IA que clasifica tickets, contiene amenazas y verifica respaldos de forma automática. La directora ejecutiva, Rania Succar, subraya que la industria necesita “una plataforma que opere nuestros sistemas, que vea todos los entornos, entienda el contexto y actúe de forma autónoma”, en lugar de simples funciones de IA desconectadas.

Koos Ligtenberg, director de unidad de negocio en Visor ICT, destaca que la integración de especialistas digitales previene fallas en la gestión de tickets: “Entre el 20 % y el 30 % de nuestros tickets no están correctamente categorizados”. La automatización autónoma, según él, reduce este margen de error al ofrecer una visión integral y una respuesta inmediata.

En resumen, la IA autónoma brinda a las organizaciones latinoamericanas una herramienta poderosa para proteger márgenes financieros y escalar operaciones técnicas con rapidez. No obstante, su adopción exige marcos de gobernanza que mantengan la rendición de cuentas ante un liderazgo humano claramente identificado, garantizando la visibilidad y el control necesarios para evitar riesgos de seguridad.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

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