Esta galaxia se está desvaneciendo y la razón te dejará helado
Una galaxia situada a unos 10,000 millones de años luz de la Tierra ha comenzado a desvanecerse de forma inesperada en las últimas dos décadas, perdiendo entre el 90% y el 95% de su brillo sin que los científicos logren explicar del todo el fenómeno. En su centro alberga un cuásar —uno de los objetos más luminosos del universo— cuya intensidad, que en su momento superaba la de miles de galaxias combinadas, ha caído drásticamente en un lapso de apenas 20 años. Este cambio, extremadamente rápido desde el punto de vista cosmológico, desafía los modelos actuales sobre la evolución de estos núcleos galácticos activos.

Un apagón cósmico sin precedentes
La galaxia en cuestión, conocida como SDSS J0218–0036, fue identificada por primera vez en los años 2000 como un cuásar típico dentro del catálogo Sloan Digital Sky Survey. Sin embargo, observaciones recientes realizadas con el telescopio Subaru/HSC revelaron que su brillo había disminuido de forma extraordinaria en comparación con otros 31,000 cuásares estudiados. Este descenso se ha registrado en todas las bandas ópticas, lo que descarta errores instrumentales o variaciones temporales menores. Incluso se revisaron placas fotográficas de los años cincuenta y datos de múltiples observatorios como Pan-STARRS, WISE y Spitzer para confirmar que el apagado es real.
¿Qué podría estar ocurriendo?

- Obstrucción por polvo cósmico: Una posibilidad inicial era que una nube densa de polvo interestelar hubiera bloqueado parcialmente la luz del cuásar. Sin embargo, este escenario no se sostiene: si el polvo fuera el responsable, el brillo aún sería detectable en longitudes de onda infrarrojas. Las observaciones indican que la emisión ha disminuido en todo el espectro, lo que descarta esta hipótesis.
- Interrupción del suministro de gas: La explicación más plausible es que el agujero negro supermasivo en el centro de la galaxia haya dejado de recibir el flujo de gas frío necesario para mantener su disco de acreción caliente y brillante. Al reducirse el material disponible, el disco se enfriaría y su luminosidad caería. Aunque este modelo coincide con el tipo de cambio observado, el problema es la velocidad: según las teorías actuales, un proceso así debería llevar miles, no veinte, años.
El estudio, publicado en las Publications of the Astronomical Society of Japan, concluye que el apagado de J0218–0036 es demasiado rápido para los modelos tradicionales y demasiado uniforme como para atribuirlo a interferencias externas. Este caso podría representar una transición extrema en la vida de un cuásar, posiblemente vinculada a la disminución general del gas frío en el universo a medida que este envejece. Aun así, los astrónomos admiten que podrían estar ante un fenómeno nuevo, aún no clasificado, que obligaría a repensar ciertos aspectos de la física de núcleos galácticos activos.
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