EE UU vs China la guerra secreta por la IA estalló en la cumbre mundial

La Conferencia sobre Sistemas de Procesamiento Neuronal de la Información (NeurIPS), uno de los eventos más prestigiosos en el campo de la inteligencia artificial, se ha visto envuelta en una polémica que pone de relieve la creciente tensión entre la colaboración científica internacional y las presiones geopolíticas. Tras anunciar nuevas restricciones que afectaban a investigadores afiliados a instituciones chinas sancionadas por Estados Unidos, la organización tuvo que revertirlas de forma urgente ante la amenaza de un boicot masivo por parte de la comunidad académica china.

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Polémica por restricciones que no existían en la práctica

Inicialmente, en el manual de presentación de trabajos para NeurIPS 2026, publicado a mediados de marzo, los organizadores incluyeron una norma que impedía a la conferencia ofrecer servicios de revisión por pares, edición y publicación a entidades sujetas a sanciones estadounidenses. Dicha medida citaba bases de datos oficiales del gobierno de EE. UU., entre ellas la lista de entidades de la Oficina de Industria y Seguridad y otra relacionada con supuestos vínculos con el ejército chino. Esto habría excluido a investigadores de empresas como Huawei y Tencent, que tradicionalmente participan activamente en el evento.

El problema radicaba en que, aunque Estados Unidos restringe actividades comerciales con esas entidades, no existen prohibiciones legales para la colaboración académica ni la participación en conferencias científicas. La decisión, interpretada como una extraterritorialidad regulatoria, generó inmediata reacción. Pocos días después, NeurIPS emitió un comunicado aclarando que el enlace a las sanciones fue incluido por error debido a una falla en la coordinación entre la fundación organizadora y su equipo legal. La norma se actualizó para especificar que solo se aplicaría a individuos designados como Nacionales Especialmente Designados o Personas Bloqueadas, categorías que normalmente incluyen a terroristas o criminales organizados, no a científicos o instituciones tecnológicas.

Puntos Clave
  • Tensión entre colaboración científica internacional y presiones geopolíticas en torno a la IA
  • NeurIPS revirtió restricciones a investigadores chinos tras amenaza de boicot masivo
  • Las normas iniciales, basadas en sanciones de EE. UU., afectaban a instituciones como Huawei y Tencent
  • La organización aclaró que la inclusión de las sanciones fue un error debido a una falla de coordinación interna

Respuesta inmediata desde China

EEUU y China compiten en inteligencia artificial
  • La Asociación China de Ciencia y Tecnología (CAST), respaldada por el gobierno chino, anunció que dejará de financiar viajes de académicos chinos a NeurIPS.
  • CAST también dejó de reconocer las publicaciones en NeurIPS 2026 como mérito académico en futuras evaluaciones de becas y proyectos.
  • La organización redirigirá esos recursos a conferencias nacionales e internacionales que, según su criterio, respeten los derechos de los investigadores chinos.

Varios investigadores chinos de renombre rechazaron cargos clave en la conferencia, como presidencias de área o funciones de revisión de artículos. Entre ellos, Nan Jiang, de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, quien desde 2020 había participado activamente en el comité organizador, señaló en redes sociales que los organizadores debían explicar por qué NeurIPS era la única gran conferencia de aprendizaje automático en adoptar una política de este tipo. Yuliang Xiu, profesor asistente en la Universidad de Westlake, destacó que el éxito de NeurIPS ha dependido históricamente del trabajo conjunto de científicos globales, incluyendo patrocinios de empresas ahora sancionadas.

Colaboración científica bajo presión geopolítica

El incidente refleja el delicado equilibrio que deben mantener los científicos en un contexto de creciente desconfianza entre Estados Unidos y China. Aunque ambos países siguen colaborando en múltiples investigaciones presentadas en NeurIPS, la percepción de exclusión afecta la confianza. Un análisis de The Economist reveló que cerca de la mitad de los trabajos presentados en NeurIPS 2025 contaban con investigadores formados en China, y la Universidad de Tsinghua lideró el número de contribuciones, con 390 ponencias. Incluso investigadores de Alibaba recibieron premios por trabajos sobre modelos de IA de código abierto como Qwen.

Para expertos como Paul Triolo, de DGA-Albright Stonebridge, este episodio representa un punto de inflexión. “Atraer a investigadores chinos a NeurIPS beneficia a los intereses de EE. UU.”, afirmó, “pero hay sectores en Washington que impulsan la desvinculación científica, especialmente en áreas estratégicas como la IA”. La presión política, advierte, podría desincentivar a científicos chinos altamente calificados de colaborar con instituciones y empresas estadounidenses en el futuro, afectando el avance de la investigación básica.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

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