La glucosamina que millones toman para las rodillas podría empeorar el Alzheimer

En Estados Unidos más de 40 millones de personas consumen glucosamina cada año, un suplemento de venta libre que se promociona para aliviar el dolor articular y la artritis. Estudios previos habían sugerido que la glucosamina podía reducir el riesgo de demencia en adultos con funciones cognitivas normales, lo que la convirtió en una opción popular para el mantenimiento de la salud.

Sin embargo, una investigación reciente de la Universidad de Florida plantea dudas sobre su seguridad en personas con deterioro cognitivo avanzado. El estudio encontró que los pacientes diagnosticados con demencias relacionadas con la enfermedad de Alzheimer que tomaron glucosamina durante al menos un año presentaron un riesgo de mortalidad aproximadamente un 25 % mayor en un periodo de seguimiento de cinco años, en comparación con quienes no la consumieron. Asimismo, entre los individuos con deterioro cognitivo leve (MCL), la probabilidad de progresar a enfermedad de Alzheimer también fue cerca de un 25 % mayor entre los que usaron el suplemento.

Mecanismo propuesto y evidencia en modelos animales

Los investigadores centraron su atención en la acumulación excesiva de N‑glicanos, cadenas cortas de azúcares que se añaden a las proteínas en la superficie de las células cerebrales. En cerebros de pacientes con Alzheimer, la “glicosilación” de estas proteínas se incrementa de forma significativa tanto en la materia gris como en la blanca, y se intensifica a medida que avanza la patología según la clasificación de Braak.

Mediante espectrometría de masas, el equipo demostró que el aumento de N‑glicanos no se debe a una menor degradación, sino a una mayor síntesis, acompañada de una elevación en la expresión de los genes responsables de las enzimas glicosilantes. En ratones modelo de Alzheimer, la inhibición genética de la enzima PGM3 o la administración del fármaco NGI‑1, que bloquea la glicosilación, mejoró la capacidad de memoria social de los animales. En contraste, la suplementación oral de glucosamina en los mismos ratones elevó la carga de N‑glicanos en el cerebro y agravó los déficits de memoria. En ratones sanos, la glucosamina no alteró ni la cantidad de N‑glicanos ni el desempeño cognitivo, lo que sugiere que el cerebro normal posee mecanismos homeostáticos que contrarrestan el efecto del suplemento.

Puntos Clave
  • Más de 40 millones de estadounidenses consumen glucosamina cada año como suplemento para aliviar el dolor articular
  • Un estudio de la Universidad de Florida mostró que pacientes con demencia Alzheimer que tomaron glucosamina ≥1 año tuvieron

En la parte clínica, los autores realizaron un estudio de cohorte retrospectivo con datos anónimos del Sistema de Salud de la Universidad de Florida. Se compararon 24 481 pacientes con demencias relacionadas con Alzheimer y 41 884 con deterioro cognitivo leve, distinguiendo entre los que habían consumido glucosamina al menos un año y los que no. Durante un promedio de cinco años de seguimiento, la ingesta de glucosamina se asoció a un aumento del 25 % en el riesgo de muerte entre los pacientes con demencia y a una mayor tasa de conversión de MCL a demencia. No se detectaron diferencias significativas en la mortalidad de los pacientes con MCL que no habían desarrollado demencia.

Los autores advierten que, al tratarse de un estudio observacional, no se puede establecer una relación causal directa entre la glucosamina y el empeoramiento cognitivo. Tampoco se conoce si los posibles efectos adversos dependen de la dosis, la duración del consumo o el fabricante del suplemento. Por ello, el grupo planea iniciar ensayos clínicos longitudinales que incluyan a pacientes que suspendan la glucosamina y que evalúen compuestos capaces de frenar la acumulación excesiva de N‑glicanos.

Actualmente, alrededor de 7,4 millones de estadounidenses mayores de 65 años conviven con la enfermedad de Alzheimer. Los hallazgos de este estudio ponen de relieve la necesidad de reevaluar la seguridad de la glucosamina en poblaciones vulnerables y abren una nueva línea de investigación sobre el papel de la glicosilación en la progresión de la demencia.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

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