¿Siempre eliges el mismo tipo de pareja? La ciencia explica por qué

Muchas personas aseguran que, tras terminar una relación, están dispuestas a conocer a alguien con un perfil totalmente distinto al de su expareja. Sin embargo, la evidencia científica indica que, en realidad, tendemos a buscar parejas con rasgos de personalidad y características físicas similares a los de nuestras relaciones anteriores.

Índice

Los hallazgos de la investigación

Investigadores de la Universidad de Toronto analizaron datos del German Family Panel, un estudio longitudinal que recopila información sobre la dinámica de pareja y familiar de adolescentes, jóvenes y adultos de mediana edad en Alemania. El análisis incluyó a 332 participantes (159 hombres y 173 mujeres) que, durante nueve años, completaron autoinformes de personalidad tanto de sí mismos como de dos parejas distintas.

Los participantes y sus parejas respondieron el cuestionario de los “Cinco Grandes”, una herramienta ampliamente utilizada para medir cinco dimensiones de la personalidad: apertura a la experiencia, responsabilidad, extroversión, amabilidad y neuroticismo. Las respuestas se evaluaron mediante un modelo estadístico que consideró tres posibilidades: que la personalidad de la pareja actual fuera similar a la de la población general, que se asemejara a la del propio participante o que compartiera rasgos específicos con la personalidad de la expareja.

Los resultados respaldaron las tres hipótesis, aunque con distinta magnitud. Además de coincidir con la personalidad promedio de la población, las parejas actuales tendían a ser semejantes a la de sus respectivos participantes, lo que confirma el fenómeno de emparejamiento selectivo. Asimismo, se observó que la personalidad de la pareja actual era significativamente parecida a la de la expareja, lo que sugiere una atracción recurrente hacia un mismo tipo de perfil.

Para descartar que los hallazgos dependieran del método estadístico empleado, los autores realizaron un segundo análisis basado en la correlación intraindividual de perfiles, eliminando los rasgos compartidos por la mayoría de la población. La conclusión fue prácticamente idéntica: las personas tienden a elegir nuevas parejas con rasgos de personalidad similares a los de sus relaciones previas.

Puntos Clave
  • Los investigadores hallaron que, a pesar de la intención de buscar perfiles diferentes, la gente tiende a elegir parejas con rasgos de personalidad parecidos a los de sus exparejas
  • El estudio analizó a 332 participantes alemanes durante nueve años, usando el cuestionario de los “Cinco Grandes” para medir personalidad propia y de dos parejas distintas
  • Los resultados mostraron tres patrones simultáneos: la pareja actual se asemeja al promedio poblacional, refleja la personalidad del propio participante y comparte rasgos con la expareja
  • Estos hallazgos confirman el fenómeno de emparejamiento selectivo y una atracción recurrente hacia un mismo tipo de perfil, independientemente del método estadístico empleado.

Al examinar si ciertas características de la personalidad del propio individuo influían en esta tendencia, se descubrió que:

  • Los individuos más extrovertidos y con mayor apertura a nuevas experiencias mostraron una preferencia menos marcada por un tipo específico de pareja.
  • Quienes puntuaron alto en extroversión, apertura y amabilidad tendieron a elegir parejas más parecidas a su propia personalidad.
  • Los participantes con niveles elevados de neuroticismo solían mantener relaciones con personas menos similares a ellos.
  • Los que tenían mayor amabilidad o menor neuroticismo mostraron una mayor semejanza entre sus parejas actuales y sus exparejas.

Los autores señalan que, tras una ruptura, es común pensar que se tienen ideas más claras sobre la pareja deseada, pero los datos indican que la nueva relación suele presentar un grado de similitud con la anterior, lo que apunta a una consistencia en la elección de un tipo particular de individuo.

El papel de los rasgos físicos

Otro estudio publicado en el *Journal of Personality and Social Psychology* abordó la influencia de las características físicas en la elección de pareja. Los investigadores analizaron atributos observables como el atractivo físico y el grado de masculinidad, evaluados por observadores externos, y encontraron un patrón de agrupamiento: las personas que habían tenido varias relaciones sentimentales tendían a seleccionar parejas con niveles similares de atractivo o masculinidad.

Esta tendencia fue mucho más marcada que en otras variables, como el coeficiente intelectual, las aspiraciones educativas, el atractivo romántico, la complacencia en la relación o la satisfacción sexual. Los autores coinciden en que se necesita ampliar la investigación, incorporando muestras más grandes y diversas y metodologías multidisciplinarias, para comprender con mayor precisión este fenómeno.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

Vota post
Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir