México anticipa hasta 36 ciclones en 2026 en medio de un posible fenómeno intenso de El Niño
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha anunciado que la temporada de huracanes 2026 será particularmente activa en el océano Pacífico, bajo un escenario que podría estar influenciado por la posible aparición del fenómeno El Niño (ENOS). Según las proyecciones oficiales, la actividad en el Pacífico iniciará el 15 de mayo, mientras que en el Atlántico comenzará el 1 de junio; en ambos casos, se espera que la temporada concluya el 30 de noviembre.

Pronósticos y escenarios de intensidad
En conjunto, se anticipa la generación de entre 29 y 36 ciclones tropicales en ambas cuencas. De ese total, entre ocho y once podrían alcanzar la categoría 1 o 2 de huracán, y entre cinco y siete podrían intensificarse hasta categorías 3, 4 o 5. En el Pacífico, la actividad se estima “por encima del promedio climatológico”, con la proyección de 18 a 21 sistemas tropicales, de los cuales hasta cinco podrían convertirse en huracanes mayores.
La posible transición hacia condiciones de El Niño entre mayo y julio tiene una probabilidad del 61 % según los datos del SMN. Este fenómeno, que se caracteriza por el calentamiento de la superficie oceánica en la zona central y oriental del Pacífico tropical, suele influir en la frecuencia e intensidad de las tormentas tropicales, incrementando la humedad atmosférica sobre el Pacífico y, en consecuencia, favoreciendo la formación de ciclones más intensos en esa cuenca.
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el aumento de temperaturas oceánicas asociado a El Niño puede intensificar los huracanes en el Pacífico central y oriental, mientras que tiende a reducir la actividad ciclónica en la cuenca atlántica. Este efecto se amplifica a medida que el fenómeno se vuelve más intenso; sin embargo, la probabilidad de que se desarrolle un “Superniño” (un El Niño excepcionalmente fuerte) antes de finales de septiembre es del 25 %.
Algunos medios han interpretado erróneamente el pronóstico como la confirmación de un “Superniño”. Los expertos advierten que, aunque no se descarta la posibilidad de un evento muy fuerte hacia finales del verano o inicios del otoño, la capacidad predictiva del fenómeno sigue siendo limitada. Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología de España, señaló que la certeza sobre la intensidad de El Niño aumentará con las actualizaciones de mayo y, especialmente, de junio.
Ante la incertidumbre sobre la magnitud del fenómeno y sus posibles repercusiones en la costa del Pacífico mexicano, las autoridades de Protección Civil ya están implementando medidas preventivas. Entre las acciones previstas se encuentran:
- Fortalecimiento del monitoreo y de los sistemas de alerta temprana, con el respaldo del SMN, el programa Copernicus y la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
- Campañas de limpieza de cauces y áreas vulnerables.
- Programas de capacitación comunitaria y desarrollo de infraestructura resiliente.
- Impartición de talleres especializados para más de 1 200 integrantes del Sistema Nacional de Protección Civil, orientados a garantizar respuestas ágiles y eficaces ante posibles eventos de lluvia intensa y ciclones tropicales.
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