Colossal anuncia huevos artificiales para traer aves extintas; los científicos tienen sus dudas

Colossal Biosciences, la empresa que ha anunciado su objetivo de “desextinguir” especies mediante la edición del genoma, dio a conocer la culminación de una de sus tecnologías clave: unos huevos sintéticos diseñados para albergar embriones de aves extintas.

Según el comunicado oficial, el huevo artificial consiste en una carcasa impresa en 3D que incorpora una membrana semipermeable transparente. Esta estructura permite el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono mientras mantiene la humedad, condiciones esenciales para el desarrollo embrionario.

Funcionamiento y resultados preliminares

En la fase actual del proyecto el proceso sigue dependiendo de una gallina vivora. La compañía extrae huevos de gallina, transfiere el embrión y su microambiente a la nueva carcasa y permite que el feto continúe su desarrollo bajo condiciones más controladas. Hasta la última actualización, Colossal informó que ha incubado 26 aves dentro del huevo artificial hasta la eclosión, describiendo el nivel de sofisticación del dispositivo como sin precedentes.

El objetivo final de la empresa es aplicar esta tecnología para revivir al moa, un ave neozelandesa extinta que alcanzaba los tres metros de altura y los 250 kilogramos de peso. Dado que ninguna gallina puede incubar un huevo de esas dimensiones, un huevo sintético sin restricciones físicas parece, al menos en teoría, la única vía viable.

El anuncio, acompañado de un vídeo colorido publicado en YouTube, se volvió viral en pocas horas. Sin embargo, una parte importante de la comunidad científica mantiene una postura cautelosa: el avance se presentó como un comunicado de prensa y no como un artículo revisado por pares, por lo que aún no hay evidencia pública disponible para su verificación.

Puntos Clave
  • Colossal Biosciences presentó huevos artificiales impresos en 3D con membrana semipermeable para albergar embriones de aves extintas
  • El proceso actual sigue dependiendo de una gallina vivora: extraen huevos de gallina, transfieren el embrión al huevo sintético y ya han incubado 26 aves hasta la eclosión
  • El objetivo final es usar esta tecnología para “desextinguir” al moa, un ave de hasta tres metros y 250 kg, cuyo huevo no podría ser incubado por una gallina
  • La comunidad científica mantiene dudas porque la información se difundió solo mediante un comunicado de prensa y un vídeo de YouTube, sin publicación revisada por pares.

“Mi opinión es que, a menos que exista un artículo revisado por pares, lo único que puedo ofrecer es mi valoración experta de un anuncio difundido en YouTube”, señaló Louise Johnson, bióloga evolutiva de la Universidad de Reading (Reino Unido), ante el Science Media Centre España (SMC).

“Colossal Biosciences, con un nombre tan espectacular como sus metas, ha comunicado otro desarrollo mediante una nota de prensa propia, sin pasar por la vía tradicional de publicación científica”, comentó Lluís Montoliu, investigador del Centro Nacional de Biotecnología (CNB‑CSIC), también a SMC.

“La compañía está demostrando que es una biotecnología singular, con retos que parecerían imposibles para cualquier otra empresa. Sin embargo, plantea desafíos que requieren tecnologías y dispositivos que aún no existen, como el útero artificial para un mamut lanudo o, ahora, el huevo artificial para aves”, agregó el investigador.

Varios científicos han criticado a Colossal por el uso irresponsable del término “desextinguir”. Hasta el momento, los proyectos de la empresa se basan en la alteración genética del pariente vivo más cercano del animal extinto para que exprese algunas de sus características perdidas. En términos simples, el proceso produce un “animal pintado” que parece el original, con la esperanza de que se comporte de manera similar o ocupe su nicho ecológico.

“Como en otros ejemplos promocionados por la misma compañía, basta recordar el mamut o el lobo terrible: hay una mezcla sorprendente de avances científicos y de publicidad que puede considerarse engañosa, trasciende el ámbito científico y debe interpretarse siempre dentro del contexto de los intereses empresariales de una compañía privada”, declaró Carles Lalueza‑Fox, director del Museu de Ciències Naturals de Barcelona e investigador del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC‑UPF), al SMC.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

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