Descubren cámaras funerarias teotihuacanas bajo obras ferroviarias en Hidalgo, México

Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) anunciaron el hallazgo de una serie de cámaras funerarias de la época teotihuacana bajo los trabajos de la nueva línea ferroviaria del proyecto Tren México‑Querétaro, en el municipio de Tula, Estado de Hidalgo.

Los restos fueron descubiertos dentro de un conjunto doméstico prehispánico de aproximadamente 2 400 m², ubicado en la comunidad de Ignacio Zaragoza y directamente sobre la traza prevista para la vía férrea. La excavación, que comenzó en 2025, está coordinada por el arqueólogo Víctor Heredia Guillén bajo la supervisión de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH.

Detalles de los hallazgos

Inicialmente, los especialistas detectaron en la superficie fragmentos de cerámica de estilo Coyotlatelco y mexica, datados entre los años 900 y 1521 d.C. Estos indicios motivaron la apertura de pozos de sondaje y el empleo de técnicas de ortofotografía, que permitieron identificar los cimientos de antiguas estructuras y confirmar la presencia de un patrón arquitectónico típico de complejos residenciales con patios centrales y laterales.

El análisis de los estratos reveló que el sitio fue ocupado en varias fases. Si bien se evidenció reocupación durante el Posclásico Tardío, la mayor parte del material corresponde a los periodos teotihuacanos Tlamimilolpan y Xolalpan (entre 225 y 550 d.C.). El paso de casi 1 800 años provocó el deterioro de las edificaciones, de modo que actualmente solo permanecen sus bases.

En el interior de las habitaciones se localizaron pequeñas cistas de piedra y, de manera sobresaliente, cinco “tumbas de tiro”, caracterizadas por pozos verticales que conducen a cámaras mortuorias laterales. Hasta la fecha se han registrado al menos una decena de enterramientos, tanto individuales como colectivos, de los cuales se recuperaron esqueletos completos y fragmentos óseos, mayormente huesos largos de adultos; también se hallaron restos de niños y adolescentes.

Puntos Clave
  • Descubrimiento de cinco “tumbas de tiro” teotihuacanas bajo la traza prevista del Tren México‑Querétaro en el municipio de Tula, Hidalgo
  • Los hallazgos se encuentran dentro de un conjunto doméstico prehispánico de aproximadamente 2 400 m², con cerámica Coyotlatelco y mexica y restos de estructuras residenciales con patios centrales

Una de las tumbas de tiro, situada en la zona norte del complejo, presenta una apertura circular de aproximadamente 80 cm de diámetro y una profundidad de 1,69 m. Desde ella se accede a dos pequeñas cámaras laterales orientadas de este a oeste, cada una de unos 60 cm de longitud, sumando una estructura total de cerca de 2 m.

La segunda tumba, ubicada al sur de la misma habitación, es algo más sencilla: también cuenta con una apertura circular de 80 cm, pero su profundidad alcanza los 1,80 m y solo dispone de una cámara funeraria orientada al este, de unos 90 cm de longitud. Hasta el momento no se ha confirmado la presencia de restos óseos ni ofrendas en este espacio, aunque las investigaciones continúan.

En total, los investigadores recuperaron los restos óseos de ocho individuos, predominantemente adultos, acompañados de 47 vasijas en miniatura que probablemente sirvieron como ofrendas ceremoniales. La arqueóloga Juana Mitzi Serrano Rivero explicó que seis de los individuos fueron depositados en posición sentada con la ofrenda cerámica colocada a los pies; en dos casos el contexto funerario fue removido, lo que sugiere una reocupación del espacio y la retirada del entierro anterior antes de colocar uno nuevo.

El arqueólogo Jonathan Velázquez Palacios destacó que la zona de Ignacio Zaragoza ha sido explotada como cantera de cal desde tiempos prehispánicos, material esencial para los estucos de los edificios de Teotihuacán, situada a unos 90 km de distancia. Además, señaló que el norte de Tula alberga varios asentamientos clásicos (200‑650 d.C.), entre ellos Chingú, considerado un centro regional de la expansión teotihuacana, así como los sitios de El Tesoro, Acoculco, El Llano y La Malinche, donde se han encontrado tumbas de tradición zapoteca y teotihuacana.

Claudia Curiel de Icaza, titular de la Secretaría de Cultura, subrayó la relevancia del trabajo de salvamento arqueológico, afirmando que cada entierro, ofrenda y contexto recuperado aporta información valiosa sobre las formas de vida, creencias y organización social de los habitantes de la región hace más de mil años, y demuestra que el desarrollo de infraestructura puede coexistir con una investigación rigurosa y el cuidado del patrimonio.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

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