Irán afirma que el estrecho de Ormuz está cerrado. EE UU dice que está abierto. ¿Qué está pasando?

Irán ha anunciado que el estrecho de Ormuz está cerrado a todo tipo de navegación, mientras que el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) asegura que los buques comerciales continúan transitando por la vía marítima. La discrepancia entre ambas partes ha generado una gran incertidumbre en los mercados energéticos y en el transporte internacional.

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¿Qué está ocurriendo en el estrecho?

El 11 de junio de 2026, la agencia estatal iraní Mehr informó que el Cuartel General Central de Khatam al‑Anbiya había decretado el cierre total del estrecho de Ormuz, citando la inseguridad provocada por ataques estadounidenses en el sur de Irán. Según el comunicado, cualquier embarcación que intentara pasar sería atacada.

Por su parte, el CENTCOM publicó en su cuenta oficial de X que los buques mercantes siguen navegando por el estrecho, pese a las afirmaciones de Teherán. Además, el 10 de junio las fuerzas estadounidenses inmovilizaron el petrolero Settebello, de bandera de Palaos, en el Golfo de Omán por presunto incumplimiento del bloqueo a exportaciones de petróleo iraní.

Desde la instauración del bloqueo el 13 de abril, EE. UU. ha detenido ocho embarcaciones que no cumplen con las normas, ha desviado 134 buques y ha permitido el paso de 42 embarcaciones de carácter humanitario. Tres marineros indios desaparecieron tras el incidente con el Settebello, lo que llevó al Ministerio de Asuntos Exteriores de la India a condenar el ataque y a confirmar que 21 tripulantes fueron rescatados.

Puntos Clave
  • Irán declaró el cierre total del estrecho de Ormuz, advirtiendo que cualquier embarcación que intente pasar será atacada
  • El CENTCOM de EE. UU. contradice a Teherán afirmando que los buques mercantes siguen navegando por la vía marítima, generando incertidumbre en los mercados energéticos
  • Desde el inicio del bloqueo el 13 de abril, EE. UU. ha detenido ocho embarcaciones, desviado 134 y permitido el paso de 42 buques humanitarios; el incidente con el petrolero

Datos clave del estrecho de Ormuz

  • En 2024, aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo y productos derivados transitaron por Ormuz cada día, lo que equivale a una quinta parte del consumo mundial de crudo.
  • Alrededor del 20 % del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) se transporta a través del corredor que une el Golfo con el Océano Índico.
  • El UKMTO (Centro de Vigilancia Marítima del Reino Unido) ha señalado que los mensajes de cierre emitidos por Irán no son vinculantes bajo el derecho internacional, salvo que se impida físicamente el tránsito.
  • Según S&P Global Commodity Insights, el tráfico marítimo se redujo entre un 40 % y un 50 % en cuestión de horas, mientras los buques evitaban la zona.
  • Los flujos de petróleo y derivados promediaron 20,4 millones de barriles por día en febrero de 2026, ligeramente por debajo de los niveles de enero.

Si el estrecho llegara a cerrarse por completo, no existe una ruta alternativa de exportación a la misma escala. Los oleoductos de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos pueden desviar parte del flujo, pero aún así se estima que aproximadamente dos tercios de las exportaciones del Golfo quedarían bloqueadas.

La interrupción afectaría también a los mercados de GNL. Catar, principal exportador mundial de gas licuado, depende casi totalmente del estrecho para sus envíos. Un cierre obligaría a los compradores asiáticos —Japón, Corea del Sur, China e India— a buscar proveedores alternativos, lo que implicaría mayores costos de transporte y precios más altos.

Los modelos económicos indican que una pérdida súbita del suministro del Golfo dispararía los precios del petróleo, lo que se traduciría rápidamente en gasolina más cara, boletos de avión más costosos y mayores tarifas de transporte que impactarían los precios de alimentos y productos manufacturados. Los mercados financieros ya reflejan este riesgo con alzas en los futuros del crudo y una depreciación de las acciones del sector transporte.

Las reservas estratégicas de petróleo podrían mitigar el impacto a corto plazo, pero su liberación lleva tiempo y no puede reemplazar la magnitud del crudo proveniente del Golfo. Además, la interrupción pondría presión sobre las finanzas públicas de países como Irak, Kuwait y Catar, que dependen en gran medida de los ingresos petroleros.

El efecto colateral del conflicto también se extiende al sector del transporte marítimo de mercancías a granel y contenedores, donde el aumento de los fletes y los seguros por el mayor riesgo naval encarecería la cadena de suministro global.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

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