Este estudiante inventó una influencer MAGA con IA y ganó miles de dólares vendiendo sus fotos

Sam, un estudiante de medicina de 22 años originario del norte de la India, estaba al borde de la ruina tras destinar la mayor parte de sus escasos recursos a los exámenes de certificación y a sus planes de emigrar a Estados Unidos. Con la necesidad de generar ingresos extra, empezó a experimentar con distintas formas de ganar dinero en línea, desde crear videos cortos para YouTube hasta vender apuntes de estudio a sus compañeros.

Al revisar su cuenta de Instagram, Sam tuvo la idea de crear una modelo virtual usando la herramienta de generación de imágenes Nano Banana Pro, basada en el modelo Gemini de Google, y vender fotos en bikini. Los primeros intentos no tuvieron repercusión, y el propio Gemini le aconsejó que el nicho de “chica sexy” estaba saturado. El chatbot le sugirió entonces dirigirse al público conservador estadounidense, señalando que los hombres mayores con tendencias MAGA suelen tener mayor poder adquisitivo y lealtad.

Emily Hart: la enfermera virtual que conquistó a la audiencia MAGA

Siguiendo la recomendación, Sam diseñó a Emily Hart, una “enfermera” rubia que se asemeja a la actriz Jennifer Lawrence. Con la cuenta @emily_hart.nurse en Instagram, publicó imágenes de la supuesta modelo pescando en hielo, bebiendo cerveza, disparando en un campo de tiro y acompañó cada publicación de subtítulos cargados de mensajes pro‑cristianismo, a favor de la Segunda Enmienda y en contra del aborto, la inmigración y la agenda “woke”.

Aunque Sam nunca había visitado Estados Unidos, se convirtió en un ávido consumidor de la ideología MAGA, escribiendo diariamente contenidos que exaltaban al cristianismo y criticaban al progresismo. Sorprendentemente, la cuenta empezó a “explotar”: sus reels alcanzaban entre 3 y 10 millones de visualizaciones, y en menos de un mes acumuló más de 10 000 seguidores.

El éxito se trasladó a plataformas de contenido para adultos, donde Emily Hart se suscribió a Fanvue, una alternativa a OnlyFans que permite contenido generado por IA sin exigir una etiqueta explícita. Entre suscripciones, venta de camisetas con lemas MAGA y otras mercancías, Sam estima haber generado varios miles de dólares al mes dedicando entre 30 y 50 minutos diarios al manejo de la cuenta.

Puntos Clave
  • Sam, un estudiante de medicina de 22 años de la India,

Emily Hart no es un caso aislado. Un número creciente de “influencers” MAGA creados con IA está inundando las redes, presentándose como mujeres blancas, rubias y de profesión sanitaria o de emergencias, y combinando posturas conservadoras con estética provocadora (bikinis con la bandera estadounidense, gorras MAGA, etc.).

Según Valerie Wirtschafter, investigadora de la Brookings Institution, la IA ha hecho que estos perfiles falsos resulten más creíbles y que su difusión se haya amplificado. Aunque Instagram y otras plataformas exigen que los creadores indiquen si el contenido es generado por IA, en la práctica la normativa se aplica de forma superficial y muchas publicaciones, como las de Emily, no llevan la etiqueta correspondiente.

El algoritmo de Instagram favorece los contenidos polémicos y polarizadores, lo que explica por qué las cuentas MAGA tienden a recibir mayor interacción. Sam observó que, a diferencia de los usuarios liberales que suelen reconocer el uso de IA y no interactúan, la audiencia conservadora “se lo cree” y responde de forma entusiasta a mensajes provocadores.

El fenómeno ha alcanzado una mayor notoriedad tras la aparición de otras figuras virtuales, como Jessica Foster, una supuesta militar rubia que llegó a acumular más de un millón de seguidores en Instagram antes de ser eliminada, y la cuenta @mayflowermommy13, que combinaba clips caseros con lemas pro‑MAGA.

Fanvue se ha convertido en la plataforma preferida para monetizar este tipo de contenido, ya que sus políticas de divulgación de IA son menos estrictas que las de OnlyFans. Sam utilizó la herramienta Grok AI para generar imágenes explícitas de Emily y subirlas a Fanvue, donde recibió propinas y pagos por contenido exclusivo. Según su relato, la mayoría de los seguidores no se preocupa por la autenticidad del modelo; lo que importa es la identificación con la postura política que representa.

En febrero, Instagram detectó la cuenta de Emily Hart como fraudulenta y la suspendió, aunque su perfil de Facebook sigue activo. Sam afirma que, incluso sin el bloqueo, habría dejado de publicar, pues no desea seguir explotando una figura ficticia. Actualmente, ha abandonado la gestión de Emily para concentrarse en sus estudios de medicina.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

Vota post
Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir