Los diagnósticos de cáncer en jóvenes aumentan en el mundo y la ciencia aún busca una explicación
Los diagnósticos de cáncer en personas menores de 50 años están creciendo a un ritmo alarmante en todo el mundo. Según datos de la Sociedad Americana del Cáncer, entre 1990 y 2019 la incidencia de estos tumores aumentó un 79 % y la mortalidad vinculada a ellos subió un 27,7 %. Cada día se registran más de 9 000 casos de cáncer de aparición temprana a nivel global.
Este incremento no se limita a un tipo de enfermedad. Los tumores que presentan mayor crecimiento son los de colon y recto, esófago, vías biliares, vesícula, estómago, páncreas, hígado, mama, útero, riñón, próstata, cabeza y cuello, y tiroides. En Estados Unidos, 17 de los 34 cánceres más comunes se están diagnosticando con mayor frecuencia en la población joven.
Causas potenciales y líneas de investigación
Los especialistas coinciden en que el aumento de cáncer temprano es el resultado de una interacción compleja entre varios factores, y que no existe una única explicación que lo justifique.
Factores metabólicos y ambientales
- Exposición precoz a entornos que favorecen trastornos metabólicos, como la obesidad, que se ha vinculado a diversos tipos de cáncer.
- Hábitos alimenticios poco saludables, particularmente el consumo elevado de alimentos ultraprocesados, que se asocian con un mayor riesgo de pólipos colorrectales y otras lesiones precursoras.
- Contaminantes ambientales, entre ellos el herbicida picloram, y la exposición a toxinas producidas por bacterias intestinales, como la colibactina de ciertas cepas de Escherichia coli.
Cambios en la clasificación y detección
Algunos de los aumentos observados pueden deberse a modificaciones en la definición de ciertos tumores. Por ejemplo, la inclusión de los tumores neuroendocrinos pancreáticos en la categoría de cáncer de páncreas a partir de la década de 2010 incrementó los diagnósticos de esta enfermedad sin que hubiera un verdadero aumento de su frecuencia.
Microbioma y exposición temprana a toxinas
Estudios recientes han detectado la presencia de colibactina, una toxina producida por E. coli, en la mayoría de las muestras de cáncer colorrectal temprano analizadas en pacientes de varios continentes. La exposición temprana a esta toxina podría favorecer la acumulación de mutaciones en las células del colon, contribuyendo al desarrollo de la enfermedad años después.
Sin embargo, los investigadores advierten que aún no se ha demostrado una tendencia creciente en la prevalencia de estas mutaciones entre generaciones, y que la colibactina es producida por bacterias comunes en el intestino humano. Por lo tanto, es probable que otros factores ambientales o biológicos incrementen la susceptibilidad de ciertas personas.
Ante la complejidad del fenómeno, la comunidad científica enfatiza la necesidad de acelerar la investigación para identificar causas más sólidas y diseñar estrategias de prevención. El aumento sostenido de cáncer en jóvenes podría anticipar una carga de salud pública significativa en las próximas décadas, ya que los pacientes que hoy son diagnosticados antes de los 50 años llegarán a la mediana edad y a la vejez con un riesgo acumulado de mortalidad por cáncer mayor que el de generaciones anteriores.
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