EE UU quiere subirse al arca de Noé de Colossal para salvar especies en peligro

El gobierno de Estados Unidos ha sellado una alianza con Colossal Biosciences, la compañía de biotecnología con sede en Texas dedicada a la desextinción, para crear un repositorio nacional de material genético de especies en riesgo. La iniciativa surge mientras la administración Trump avanza en la reducción de las protecciones legales para la fauna y flora amenazadas, incluida una reciente medida que suspendió dichas protecciones con el fin de ampliar la exploración petrolera y de gas en alta mar.

Índice

Un repositorio criogénico para la biodiversidad

En coordinación con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre (USFWS), los investigadores pretenden recolectar células, tejidos reproductivos y ADN de más de 2 300 especies de plantas y animales catalogadas bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción de 1973. Las muestras se criopreservarán y se almacenarán en el laboratorio de Colossal en Dallas; copias de los mismos materiales se distribuirán a centros de investigación de todo el país.

Colossal se encargará de secuenciar el material genético y pondrá los datos a disposición de científicos y conservacionistas. Según el acuerdo, la propiedad de las muestras corresponderá al gobierno federal.

“Queremos reunir tantas muestras como sea posible”, afirmó Ben Lamm, director ejecutivo y cofundador de la empresa. Para ello, la compañía está proporcionando kits de recolección que permiten a los equipos de campo obtener sangre, piel y otros tejidos. Lamm aseguró que la toma de muestras ya está en marcha.

El secretario del Interior, Doug Burgum, destacó que la colaboración combina la experiencia del USFWS con la innovación del sector privado para desarrollar herramientas que ayuden a rescatar especies, preservar recursos genéticos críticos y reforzar el futuro de la conservación de la vida silvestre. El USFWS, que forma parte del Departamento del Interior, no respondió a una solicitud de información adicional sobre el proyecto.

El USFWS ya había demostrado el valor de la criopreservación cuando, en 2021, clonó el hurón de patas negras —uno de los mamíferos más amenazados de América del Norte— a partir de células conservadas de un ejemplar fallecido en la década de 1980. Ese caso marcó el primer intento de clonación de una especie en peligro en los Estados Unidos y contó con el apoyo del “Frozen Zoo” de la San Diego Zoo Wildlife Alliance.

Bajo la administración Trump, se han propuesto cambios significativos a la Ley de Especies en Peligro que podrían debilitar las protecciones para plantas y animales en riesgo. Las modificaciones buscan incluir consideraciones económicas y de seguridad nacional al determinar los hábitats protegidos y eliminarían la “norma general” que otorga automáticamente a las especies amenazadas el mismo nivel de protección que a las en peligro de extinción.

Puntos Clave
  • EE UU. firma una alianza con Colossal Biosciences para crear un repositorio nacional de material genético de especies en riesgo
  • Se recolectarán células, tejidos reproductivos y ADN de más de 2 300 especies bajo la Ley de Especies en Peligro, se criopreservarán en Dallas y se distribuirán a centros de investigación
  • Colossal se encargará de secu

A principios de este año, el presidente Donald Trump convocó al llamado “God Squad”, un comité de altos funcionarios que incluye a Burgum, para decidir si se deberían suspender las protecciones de especies en peligro en el Golfo de México. El grupo concedió exenciones a compañías petroleras y de gas, decisión que fue impugnada judicialmente por organizaciones ecologistas.

Reacciones del sector ambiental

  • Noah Greenwald, director de especies en peligro del Centro para la Diversidad Biológica (Arizona), señaló que la iniciativa con Colossal no constituye una verdadera preservación de la biodiversidad, sino un “último intento desesperado”.
  • Greenwald subrayó que, aunque la tecnología pueda revivir especies extintas o críticamente amenazadas, es imprescindible conservar hábitats naturales para que esas poblaciones tengan un lugar donde sobrevivir.
  • El Centro ha criticado fuertemente los cambios propuestos a la Ley de Especies en Peligro, argumentando que los esfuerzos de conservación deberían enfocarse en proteger terrenos públicos como parques nacionales y áreas silvestres.

Según Lamm, la colaboración con el gobierno federal lleva cuatro años gestándose y se inició durante la administración de Joe Biden. “Aunque haya diferencias políticas, todos coincidimos en que un mundo sin especies es inaceptable”, afirmó.

Doug Burgum elogió el anuncio de Colossal sobre el “lobo gigante” del año pasado, aunque también criticó la lista de especies en peligro por favorecer la regulación sobre la innovación. En redes sociales, Burgum describió la tecnología de desextinción como una herramienta para “construir un futuro en el que las poblaciones nunca estén en riesgo”.

Lamm comentó que la administración Trump “aprecia la tecnología porque permite ahorrar dinero”. La propuesta de Colossal incluía que el gobierno federal cubriera los costos de la biobóveda.

Fundada hace cinco años, la startup ha generado titulares con proyectos como la creación de lobos con rasgos de los extintos lobos gigantes y “ratones lanudos” con pelaje similar al de los mamuts. Valuada en más de 10 mil millones de dólares, la empresa aspira a revivir especies emblemáticas como el dodo y el mamut lanudo, con la intención de restaurar ecosistemas y mitigar el cambio climático.

El proyecto BioVault, anunciado a principios de año, constituye el marco de la colaboración con el gobierno estadounidense. Colossal no ha revelado la cifra exacta invertida, pero Lamm la describe como “decenas de millones de dólares”. Además, la compañía ha firmado un acuerdo con los Emiratos Árabes Unidos, cuyo gobierno destinó recientemente 60 millones de dólares para almacenar material genético de especies amenazadas tanto en el país como a nivel global, colección que se alojará en el Museo del Futuro de Dubái.

Según Lamm, BioVault no pretende sustituir las técnicas de conservación tradicionales, sino actuar como una “copia de seguridad redundante” que garantice la preservación del acervo genético de la vida terrestre para las generaciones venideras.

Javier Mendoza Silva
Javier Mendoza Silva Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con enfoque en derechos humanos. Ha trabajado para medios impresos, digitales y radiofónicos en Latinoamérica.

Vota post
Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir