Los inversionistas tecnológicos celebran el triunfo de El Tigre en Colombia y el avance de la derecha en LATAM
El empresario ultraconservador Abelardo de la Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria y conocido como “El Tigre”, obtuvo más del 43 % de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia, superando por alrededor de 650 000 sufragios al candidato de la coalición de izquierda Pacto Histórico, Iván Cepeda, quien quedó con poco más del 40 %.

Este triunfo se inscribe en una tendencia reciente de América Latina que se inclina cada vez más hacia gobiernos de centro‑derecha y derecha. Analistas señalan que este giro ideológico podría facilitar el aprovechamiento del potencial tecnológico y energético de la región, al alinearse más estrechamente con Estados Unidos y adoptar marcos regulatorios más flexibles que favorezcan la inversión privada mediante reformas fiscales.
El auge de la derecha en América Latina
En su discurso posterior al escrutinio, De la Espriella proclamó que, “por primera vez en la historia política, un hombre independiente, sin silencios y con el carácter necesario ha ganado la primera vuelta para coronarse”. Además, solicitó la supervisión de Estados Unidos para la segunda vuelta, programada para el 21 de junio.
“En 21 días nos vemos aquí para celebrar la derrota de Cepeda. Quiero dejar claro: soy un hombre formado en derecho y respeto todas las ramas del poder: Congreso y altas cortes. Mi gobierno será democrático y garante de la institucionalidad”, afirmó el candidato.
De la Espriella es abogado penalista egresado de la Universidad Sergio Arboleda. Antes de entrar en política fundó el despacho De la Espriella Lawyers y participó en diversas empresas de bienes raíces, alimentos, bebidas y ganadería. En su carrera jurídica ganó notoriedad al defender casos de alto perfil, como el del exministro venezolano Álex Saab, detenido en Estados Unidos por presuntos delitos financieros, lavado de activos y evasión de sanciones, y el del empresario David Murcia Guzmán, vinculado a un escándalo de captación ilegal de fondos.
La seguridad y la lucha contra el narcotráfico son los pilares de su discurso, junto con la defensa de la libre empresa y la reducción del tamaño del Estado. Promete combatir la corrupción, acelerar el crecimiento económico mediante una mayor explotación de hidrocarburos y minerales, incentivos tributarios, ajustes fiscales y recortes al gasto público.
Este planteamiento ideológico guarda similitudes con los gobiernos de Javier Milei en Argentina y Nayib Bukele en El Salvador, que también han flexibilizado normas para atraer inversión extranjera en sectores tecnológicos y energéticos y han destinado recursos a sistemas de seguridad basados en inteligencia artificial, biometría y vigilancia digital. Asimismo, impulsan la digitalización de servicios públicos para reducir la burocracia y combatir la corrupción administrativa.
Según los analistas, estas posturas podrían consolidarse como una constante en la región, que en los últimos años ha experimentado un viraje político desde la izquierda hacia la derecha. Actualmente, al menos nueve países están gobernados por fuerzas identificadas con la centro‑derecha, la derecha o la ultraderecha. Este proceso se ha reforzado con los resultados electorales de los últimos meses.
- 13 de abril de 2025: Daniel Noboa, candidato derechista, se impuso en Ecuador con casi el 56 % de los votos.
- Octubre de 2025: Rodrigo Paz Pereira ganó la presidencia de Bolivia con más del 54 % del sufragio.
- Finales de 2025: Nasry Asfura (Honduras) y José Antonio Kast (Chile) resultaron electos con apoyos entre el 40 % y el 58 %.
- Principios de 2025: Laura Fernández Delgo se llevó la presidencia de Costa Rica con más del 48 % de los votos.
“Existe una dimensión regional en el surgimiento de estos liderazgos de ultraderecha; no es casualidad que se estén fortaleciendo en distintos países de América Latina”, explicó Claudia Heiss, profesora del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad de Chile, en declaraciones citadas por DW.
Los próximos procesos electorales en Colombia, Brasil y Perú serán clave para medir la magnitud del avance de la extrema derecha en la región. En Colombia, De la Espriella mantiene una ventaja estrecha para la segunda vuelta. En Perú, la candidata conservadora Keiko Fujimori lidera con el 40,4 % en una encuesta simulada, mientras que en Brasil el candidato de extrema derecha Flávio Bolsonaro empata en intención de voto con el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
JPMorgan sostiene que este giro ideológico abre una oportunidad inédita para acelerar el crecimiento económico regional mediante inversiones en infraestructura tecnológica y energética. La entidad financiera afirma que los mercados y los inversores prefieren gobiernos orientados al mercado, capaces de romper con ciclos de volatilidad política, desequilibrios fiscales y bajos niveles de inversión.
“La convergencia de oportunidades estructurales, una demografía favorable, la creciente demanda tecnológica de minerales y un cambio en las preferencias del electorado hacia la estabilidad y la seguridad frente al populismo configura una ventana de oportunidad para la región”, señala la institución. Añade que “este contexto podría impulsar la transición de un modelo basado en la exportación de materias primas y mano de obra hacia un motor de crecimiento intensivo en capital, impulsado por la inversión y capaz de generar valor sostenible a largo plazo”.
Mira tambien:
Con su nuevo superchip RTX Spark, Nvidia quiere que dejes el teclado de tu PC para usar IA
Sonicwall: La seguridad no es algo que se configura y se olvida
BPrO: veinticinco años construyendo la Colombia que exporta talento
La IA de Claude sufre caída global y deja a millones de usuarios sin su servicio de Chatbot
Deja una respuesta