La primera mujer en traducir "La Odisea" al inglés sabe bien por qué la derecha odia la versión de Nolan
Emily Wilson, académica especializada en clásicos y directora del Departamento de Estudios Clásicos de la Universidad de Pensilvania, se convirtió en la primera mujer en traducir al inglés la epopeya homérica La Odisea en 2017. Su versión, que mantiene la métrica original y opta por el término “complicated” para traducir el epíteto griego polytropos, fue calificada de “abominación progresista” por un sector de internet que se autodenomina “clásicos de sofá”.
La polémica se reavivó a principios de 2026 cuando surgieron rumores de que la actriz keniano‑mexicana Lupita Nyong’o interpretaría a Helena de Troya en la próxima adaptación cinematográfica homérica de Christopher Nolan, titulada La Odisea. El anuncio desencadenó una ola de ataques en redes sociales; algunos usuarios llegaron a sugerir que Grecia debería demandar a Nolan por la supuesta “distorsión” del mito.
La reacción de la derecha y de los críticos en línea
El propietario de la plataforma X, Elon Musk, publicó varios tuits denunciando la película como una “pérdida de integridad” y acusando a Nolan de “profanar La Odisea para buscar un Óscar”. Otros comentaristas, como el popular creador de contenido @RomanHelmetGuy, cuestionaron la elección de una actriz negra para el papel de una figura tradicionalmente descrita como la encarnación de la belleza clásica.
Wilson, a la que también acusaron de “woke” y “feminista izquierdista”, defendió su traducción señalando que “‘complicated’ no es un insulto, sino una descripción precisa del carácter multifacético de Odiseo”. Según ella, la traducción busca transmitir la riqueza y los giros de la obra sin imponer juicios morales modernos.
El crítico de clásicos Richard Whitaker, profesor en la Universidad de Ciudad del Cabo, publicó una respuesta académica en la que diferencia entre “traducciones académicas” y “traducciones creativas”. Whitaker argumenta que la versión de Wilson “reelabora y critica los valores homéricos” y que simplifica la complejidad de la epopeya de forma inaceptable, señalando además que sus caracterizaciones de mujeres y esclavos son “especialmente desacertadas”.
Wilson, por su parte, explicó que su trabajo se basó en una rigurosa correspondencia de versos (12 109 en total) y en la adaptación del hexámetro dactílico homérico al pentámetro yámbico inglés, el patrón más usado en la poesía y el teatro anglosajón. Aseguró que la traducción fue un “trabajo arduo” destinado a respetar tanto el contenido como el ritmo del original.
Algunos críticos conservadores describen la traducción como parte de una “dimensión ideológica siniestra” que busca desmantelar la noción de “civilización occidental”, una construcción histórica del siglo XIX que, según ellos, sirvió para justificar la esclavitud y el colonialismo. Wilson rechaza esta visión, indicando que la idea de una continuidad histórica absoluta entre la Grecia antigua y el mundo contemporáneo es una ficción.
A pesar del acoso recibido —incluido el borrado de su cuenta en X en 2024— Wilson ha decidido centrarse en la enseñanza y en la interacción directa con lectores. En sus clases y lecturas públicas, destaca la importancia de alejarse del “pantano tóxico de internet” y de volver a la experiencia directa del texto homérico.
En una entrevista reciente, Wilson reveló que está trabajando en una nueva edición ampliada de La Odisea, permitiéndose “un par de sílabas más” para experimentar con el ritmo y el significado. Asegura haber recibido el apoyo de lectores y colegas que valoran su enfoque, y señala que la controversia alrededor de su traducción y de la película de Nolan refleja una resistencia a la reinterpretación de los mitos clásicos en una sociedad cada vez más diversa.
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